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Deja de procrastinar: tu falta de foco es emocional

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autor del podcast

Autor: Pau Ninja
Último episodio en octubre, 2022

#385. La procrastinación es puramente emocional. Mucho hablar de estoicismo o masculinidad pero aún no se entiende qué significa tener un monstruo bajo control.

No conozco a nadie que no haya luchado nunca con la procrastinación.

Sé de alguien que tiene poca resistencia a hacer las cosas que se propone hacer, pero por lo general todos estamos en una lucha constante con lo que debemos hacer y lo que terminamos haciendo.

Cuando hay cosas importantes que tienes que hacer (como estudiar) o que quieres hacer (como trabajar en tu propio negocio), siempre has terminado jugando a videojuegos o distrayéndote de otras formas.

Hechas la vista atrás y te preguntas, «¿cómo es posible que simplemente haya terminado haciendo algo que simplemente me ha consumido tiempo?».

No he terminado haciendo no lo que tenía que hacer, ni lo que quería hacer. He terminado haciendo algo totalmente aleatorio que me ha llevado a ningún sitio más que perder el tiempo.

Ya os sentís identificados, ¿no?

Al ser hombres de bien, cuando repetimos este comportamiento pues simplemente intentamos poner cartas en el asunto. Leemos consejos, trucos, aprendemos técnicas, miramos vídeos motivadores…

Pero nunca es suficiente.

Me refiero a que quizás aprendas una nueva «técnicas» que terminas aprovechando un días específico. Claro, tienes la impresión de que te está sirviendo de ayuda… pero al día siguiente ya no te sirve.

¿Por qué es? fácil. Estabas tirando de motivación, no de la técnica en sí.

La motivación funciona exactamente así. Ves un vídeo y te sientes inspirado, motivado, pero al día siguiente (incluso sólo un par de horas más tarde) ya no lo estás y necesitas ver otro vídeo para que te llegues a motivar.

Al final has terminando viendo 2 horas de «cómo aprender inglés rápido» cuando podrías haber estado memorizando vocabulario durante 2 horas.

De alguna manera parece que no tienes suficientes consejos, trucos. Que no hay suficientes vídeos de motivación.

Qué es la procrastinación

Como en cualquier cosa de la vida no podemos atacar el problema de raíz sin antes saber a qué nos estamos enfrentando.

De hecho, sólo con definir la procrastinación veremos lo poco que tiene que ver con lo que sabemos o con lo motivados que estamos. →

La procrastinación se basa en las emociones.

Procrastinamos para evitar hacer algo con lo que tenemos una relación emocional negativa (tanto si es a nivel consciente como inconsciente).

Básicamente te está diciendo que hacer X es una mi3rda. Que trabajar o estudiar es aburrido, pero que jugar a Los Sims o ver pr0n es la hostia. Que mejor hacer lo segundo. Que os lo pasaréis bien al instante.

Bueno. No shit. Pues claro. ¿Para que tendrías que ponerte a trabajar o estudiar?

Lo que está sucediendo es una lucha interna entre el consciente y el subconsciente porque el segundo (el subconsciente) tiene una asociación negativa con la actividad que debes hacer.

El «truco» de los que no procrastinan, no tiene nada que ver con leer muchos libros inspiradores. Ni siquiera tienen un montón de motivación interminable.

No.

Simplemente tienen una asociación emocional positiva con lo que deben hacer. ←

Cuando hacen lo que deberían estar haciendo, el cerebro de esta gente no les está diciendo continuamente que es un aburrimiento y que tiene unas ganas enormes de ponerse a navegar por las redes sociales o jugar con la consola.

Dicho así suena obvio, ¿no?

Cómo evitar procrastinar

Los que conseguien evitar la procrastinación obtienen satisfacción (incluso diversión) con las cosas que hacen.

O sea, no es que ser productivo dependa de conocimientos ni de motivación. Es una cuestión emocional.

Así que no es algo que dependa de los conocimientos ni de la motivación. Todo se resume a una cuestión de emociones. Entonces, es lógico pensar que la verdadera forma de dejar la procrastinación no consiste en ver más vídeos, aprender más cosas o motivarnos más.

Debemos convencer a nuestro cerebro de que lo que debemos hacer nos lleva a la diversión a través de la satisfacción. O sea realmente lo que estamos haciendo es mejorar la relación emocional que nuestro cerebro tiene con estas tareas.

Eliminar el exceso de dopamina

El primer paso sería eliminar los excesos de dopamina.

Y empieza por el consejo más obvio de todos porque es lo que la mayoría no quiere oír, pero tenemos que sacárnoslo del medio antes que nada.

  • Redes sociales
  • Videojuegos
  • Pr0n
  • Abrir pestañas

Se trata de todas esas cosas que quiere hacer tu cerebro porque está biológicamente programado para ello. Son las cosas más divertidas, las que te proporcionan más dopamina instantánea.

Sería algo así como darle a elegir a un niño entre una manzana y un caramelo pero, cuando va a elegir el dulce, negárselo y decirle que sólo puede comerse la manzana.

¿Acaso a ese niño le entrarán ganas de comerla? No, dirá que quiere comerse el caramelo.

Ahora bien, ¿qué pasaría si desde un primer momento sólo le ofreces la manzana? ¿qué pasa si omitimos (por completo) la opción del caramelo?

Si suponemos que es un chaval relativamente sano que no suele comer chucherías, probablemente disfrutará comiéndose la manzana porque no la estará comparando con el caramelo. Al fin y al cabo ni siquiera sabe que existe esa opción.

Ése es nuestro problema.

Siempre tenemos el caramelo como una opción. El entretenimiento y las distracciones.

De hecho, el estilo de vida que llevamos, nuestra sociedad… hace que siempre tengamos al caramelo a nuestra disposición. Y ése es el motivo por el que a nuestro cerebro no le gusta comer la manzana.

Porque sabe todas las opciones que tiene.

Las personas que no procrastinan y que son muy productivas se han enseñado a sí mismas que el caramelo no es una opción. Mientras trabajan, no están pensando continuamente que deben mantener la disciplina, que no deben entrar en YouTube o en las redes sociales.

Ni siquiera tienen que pensar en ello.

Adiestrar al cerebro

La pregunta pasa a ser ¿cómo le enseñamos a nuestro querido pero malcriado cerebro que el entretenimiento NO es una opción?

Claro que esto no significa que a partir de ahora nunca más volveremos a ver pelis, redes o lo que sea. Sino que al igual que un buen baile o un buen vino, todo se resume en «timing».

En el momento correcto.

A enseñarle al cerebro que hay momentos que sí, y momentos en los que no. Momentos en los que el «caramelo» no existe.

Lógicamente como en este momento somos novatos en el adiestramiento del cerebro, pues no vas a saltar a ponerte 8 horas a estudiar o a trabajar en tus propios negocios online con cero interrupciones.

Pero.

Pero… si probamos trabajar o estudiar durante cinco minutos sin distraernos, será «doable».

A lo que me refiero es que no es una cuestión de poder hacerlo o no. Todos podemos trabajar sin distracciones. Lo que queremos entrenar es el tiempo que estamos trabajando sin distracciones, porque de lo contrario no podremos entrar en flow.

Esto es lo que genera emociones negativas. El hecho de que como nuestro nivel es bajo y no podemos estar cierto tiempo seguido en este estado de flow, pues nos frustramos.

No compararse con los demás (o contigo)

Después te pones a «coworkear» con uno de estos que nunca procrastinan, y te frustra, pero hacemos este tipo de comparación porque estamos obviando por completo que esta peña lleva tiempo «entrenando» su cerebro a procrastinar. Que no es que hayan nacido sin dopamina o una condición chunga supernatural.

Cuando nos fijamos en un estándar tan exigente, no forzamos a currar montones de horas seguidas pero sólo lleva a la frustración.

No tenemos que combatir, competir con los que tienen un nivel de foco sobrenatural (sobrenaturalmente conseguido de forma natural, como nosotros podemos conseguir, claro), sino que nuestra competición está con el nivel de foco y flow que teníamos nosotros ayer.

Mira cuál es tu límite de no procrastinación.

Instálate alguna app o lo que sea, y si hoy tu nivel de foco son 5 minutos, mañana le pones un minuto más. Lo mantienes unos días, y después vas añadiendo un par de minutos. Es como todo.

Pero recordemos que cuando estamos haciendo esto, el foco no es el foco en si mismo. No. El foco es en no perder el foco. En enseñarle al cerebro que el caramelo es una opción que no existe.

O al menos que no existe durante los 10 minutos que nos toque currar hoy.

Como en el daygame, comunicar o cualquier otra habilidad que podamos ir mejorando a medida que la vamos practicando (por muy malos que seamos), llegará un momento en el que nos volveremos naturales.

El cerebro aprenderá que sólo existe la opción de la manzana. Que el caramelo no existe en el momento en el que estamos metidos en el portátil.

Divertirte haciendo lo que haces

Otra cosa que funciona de verdad consiste en hacer un esfuerzo para que las cosas sean más divertidas. De hecho, si piensas en cómo funciona de verdad la procrastinación, te darás cuenta de que es algo muy simple: pensamos que hacer el trabajo duro no es divertido, por lo que nuestro cerebro subconsciente nos dice que queremos hacer cosas divertidas como navegar por Internet o jugar. De esta forma, nos sentimos mejor.

Si te fijas en lo que ocurre los días en los que procrastinas en comparación con los días en los que eres productivo, te darás cuenta de que la procrastinación te hace sentir mal. Y no sólo al final del día, sino también durante el día, cuando estás pasando el tiempo en redes sociales o jugando con videojuegos. Te preguntas por qué lo estás haciendo pero cuando trabajas duro te sientes mejor.

La procrastinación es una ironía

En otras palabras: la procrastinación es una de esas ironías con las que nos toca vivir.

Tu cerebro quiere que procrastines porque piensa que así te sentirás mejor, pero en realidad cuando procrastinas te sientes peor y cuando haces el trabajo duro te sientes mejor.

Porque recordemos que la procrastinación viene nutrida por las emociones.

Igual que tienes miedo a X o odias a X, con el tiempo, cuando cambias tu experiencia con estas cosas puedes cambiar las emociones que tienes con ellas.

Exactamente lo mismo con tu trabajo.

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Sobre este podcaster ninja

podcaster En internet soy Pau Ninja y aunque tengo muchos blogs de mil temáticas que me parecen interesantes… Sólo tengo un podcast. Este. En la senda hacia el conocimiento cambié la katana por un micrófono para combatir la sed de curiosidad.

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