hombre mirando porno

Adiós al porno: malo para el cerebro (y la vida)

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autor del podcast

Autor: Pau Ninja
Último episodio en diciembre, 2022

#368. Que tengamos un hábito considerado «normal» no significa que sea bueno, y el porno es un claro ejemplo. Ha sido abrumador preparar este episodio porque hay docenas de estudios que respaldan lo malo que es la pornografía para la mente. Lo peor, es que muchos son adictos y ni siquiera lo saben.

Cómo el porno afecta a tu salud mental

Hay que comenzar lo que debería ser un punto obvio: no existe una correlación exclusiva y causal entre ver pornografía y una mala salud mental. Esto significa que hay muchas personas que no ven pornografía y tienen problemas de salud mental. Además, sería totalmente inapropiado partir de un problema de salud mental para deducir que está causado por el visionado de pornografía.

La pregunta que plantea este artículo ¿cómo afecta el visionado de pornografía a la salud mental de alguien? Es una pregunta contributiva, no causal. Hay que considerar si el hábito de ver pornografía aumenta o disminuye la calidad de la salud mental de alguien.

También, es necesaria una segunda aclaración. Este artículo no trata de hacer un argumento moral (implicando que la pornografía es mala porque tiene un impacto negativo en la salud mental).

¿Cuáles son las seis formas en que la pornografía afecta nuestra salud mental? Cada uno de los efectos que aparecen a continuación es un «efecto secundario» común, si se quiere, de ver pornografía que tiene una influencia negativa en la salud mental. El grado de impacto que cada punto tiene en un individuo determinado variará de una persona a otra por diversas razones.

Efectos secundarios que ocasiona el porno en tu salud mental

A continuación, puedes observar el impacto que puede ocasionar el porno en tu salud mental.

La culpa

Nadie siente que ver pornografía sea algo bueno. Sí, hay adolescentes que creen que ver pornografía es de «mayores» y pueden presumir de ello, o individuos mayores que lo ven como algo «necesario» o «común» y restan importancia al malestar de su alma. Pero nadie siente que ha hecho una «cosa virtuosa» cuando termina de ver pornografía.

El resultado es un sentimiento de culpa, una sensación innata de que lo que se ha hecho está mal. La culpa produce un deterioro de la salud mental y los cambios fisiológicos de la culpa en el cerebro pueden demostrarse neurológicamente.

En el caso de una actividad muy habituada, como ver pornografía, las opciones son claras: (a) apagar o embotar la conciencia para eliminar el sentimiento de culpa, o (b) abstenerse de la actividad que provoca la culpa. La primera opción sólo contribuye a otras opciones que deteriorarían aún más la salud mental.

Distancia social/vergüenza

El primer punto tiene que ver con un sentimiento de distancia en nuestra relación con la pareja, la familia, los amigos … Este punto enfatiza el impacto en nuestras relaciones sociales.

Una experiencia común de ver pornografía es cargar con un secreto. Los secretos crean distancia. Nos quedamos pensando «qué pensarían de mí si lo supieran». El resultado es que incluso nuestras amistades más cercanas comienzan a sentirse superficiales o falsas.

La profundidad y la calidad de nuestras amistades son un factor importante para nuestra salud mental. Las actividades que disminuyen la calidad o el número de nuestras amistades tienen una influencia negativa en nuestra salud mental.

Socialización nula

Las personas (es decir, los actores o modelos) en la pornografía no son personas para el espectador; son un conjunto de rasgos u objetos de satisfacción. En un mundo pornográfico las personas no son escuchadas, asistidas y amadas. Las personas son evaluadas, clasificadas y consumidas. Cuando se pasan horas inmerso en este mundo, estos valores comienzan a filtrarse.

La lógica es bastante clara: «Si eso es lo que estoy haciendo con todos los demás, debe ser lo que todos los demás están haciendo conmigo. Si no tengo rango, no importo. Debo asociarme con personas que tienen un rango superior al mío para mejorar mi rango. La vida es un deporte y hay muchos más perdedores que ganadores».

El resultado es que cada vez es más difícil ver a los individuos como personas con un valor innato. En su lugar, las personas son un conjunto de activos (altura, peso, complexión, humor, poder, etc…) cada uno de los cuales puede sumarse para determinar su valor. Vivir bajo esta presión y/o tratar a las personas de esta manera tiene un impacto negativo en la propia salud mental.

Evitar las emociones desagradables

Uno de los principales motivos para ver pornografía es reducir o aliviar el estrés. Un enfoque pasivo de la gestión del estrés tiene como resultado una capacidad poco desarrollada para gestionar las emociones desagradables. Mientras menos preparados estemos para soportar las emociones desagradables, más abrumadora se vuelve cada experiencia de ansiedad, depresión u otra angustia.

Estimulación hipermulti-sensorial

El mindfulness, es decir la capacidad de centrar voluntariamente la atención en circunstancias adversas, contribuye de forma significativa a la salud mental. La pornografía es casi todo lo contrario a la atención plena.

La pornografía utiliza el sonido, el lugar y las sensaciones táctiles para sacar al individuo de su mundo real y llevarlo a un mundo artificial y de fantasía. La combinación de múltiples sentidos con una narrativa atractiva hace que las actividades menos estimulantes (que son la mayor parte de la vida) sean cada vez más difíciles de mantener la atención del individuo.

Si el punto anterior se refería a las emociones desagradables, este punto va más allá; ahora, las actividades meramente no estimulantes son cada vez más difíciles de mantener de forma significativa durante un periodo de tiempo prolongado.

Piense en cómo la gestión básica de la vida (es decir, hacer un presupuesto, cumplir con los horarios, respetar los compromisos, entablar una conversación … se vuelve difícil cuando nos condicionamos a evitar las emociones desagradables y las tareas mundanas. A continuación, considera cómo hacer un mal trabajo en las tareas básicas de gestión de la vida impacta negativamente en la propia salud mental.

Tiempo desaprovechado

El último punto se refiere más a lo que la pornografía impide (impacto indirecto) que a lo que hace (impacto directo). El tiempo que se dedica a ver pornografía es tiempo que no se dedica a hacer algo más constructivo (por ejemplo, invertir en un hobby, hablar con un amigo, hacer ejercicio, leer un libro, etc.).

Cuanto más invirtamos en cosas significativas y sustanciales, mejor será nuestra salud mental. La pornografía roba a muchas personas las horas de su semana en las que podrían invertir en estas actividades constructivas y no les da nada a cambio.

Cuanto más nos dediquemos a la pornografía, menos tiempo tendremos para los buenos hábitos de salud mental.

 

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Sobre este podcaster ninja

podcaster En internet soy Pau Ninja y aunque tengo muchos blogs de mil temáticas que me parecen interesantes… Sólo tengo un podcast. Este. En la senda hacia el conocimiento cambié la katana por un micrófono para combatir la sed de curiosidad.

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