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El silencioso arte de escuchar

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Autor: Pau Ninja
Último episodio en noviembre, 2021

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#275. La escucha activa es un arte de comunicación en el que irónicamente no se dice muy poco. Hoy os cuento el verdadero motivo por el que creé un podcast. Porque nadie escuchaba lo que decía. Aunque bueno. Yo tampoco es que haya sido el mejor conversador.

El arte «silencioso» de la escucha activa

Escuchar es una de las habilidades de comunicación más olvidadas en la era digital actual. En un mundo lleno de distracciones, se ha vuelto drásticamente más difícil para nosotros asentar nuestras mentes y mantenernos concentrados durante nuestras conversaciones cotidianas.

Por mucho que la tecnología haya transformado y mejorado la forma en que nos comunicamos entre nosotros a través de los medios digitales, creo que los mismos inventos que han mejorado nuestras interacciones diarias han paralizado simultáneamente nuestras habilidades interpersonales mientras hablamos.

Con el aumento del nivel de colaboración que se nos exige en el lugar de trabajo moderno, la escucha activa ha subido a la lista de habilidades interpersonales (o soft skills) muy valoradas que pueden utilizarse como una poderosa herramienta para prosperar en el futuro del trabajo.

Sin embargo, cuando se trata de desarrollar esta habilidad interpersonal esencial, se tiende a centrar la atención en la mejora de nuestra capacidad para expresarse, más que para escuchar. Por el contrario, creo que la escucha activa, «el acto de concentrarse plenamente en lo que se dice», es el aspecto más importante para construir una base sólida de comunicación eficaz.

Aunque parezca sencillo, la escucha activa puede ser a veces más difícil que encontrar las palabras para hablar. De hecho, los estudios han demostrado que la persona media sólo escucha con un 25% de eficacia. Aunque parezca difícil, este arte «silencioso» puede dominarse con algo de paciencia, esfuerzo consciente y práctica frecuente.

Los tres niveles de escucha

¿Con qué frecuencia escuchas realmente cuando otros hablan?

¿Típicamente te encuentras haciendo varias cosas a la vez durante una conversación o reunión?

A veces, me encuentro haciendo la pregunta «¿puedes repetir lo que acabas de decir?». Eso suele ocurrir cuando me distraigo con otras cosas y no presto toda la atención a lo que dice la otra persona. 

Estos son los tres grandes niveles de escucha que existen:

  1. Escucha ausente: es cuando tú y el orador estáis en mundos completamente distintos debido a la falta de concentración o de implicación física (por ejemplo, el contacto visual), o cuando simplemente no estás procesando lo que oyes (por ejemplo, respondes con un tema distinto sin dirigirte a las palabras del orador). Cada loco con su tema.
  2. Escucha parcial: es cuando escuchas parte de lo que dice el orador con una atención fluctuante y una concentración moderada. Sueles responder basándote en la impresión general obtenida, en lugar de abordar los detalles específicos mencionados por el orador.
  3. Escucha completa: es cuando puedes digerir la mayor parte o toda la información con la capacidad de responder a la otra persona de forma adecuada, lo que requiere tu máxima atención y concentración, así como un buen nivel de contacto visual.

Periódicamente, puedes encontrarte cayendo en los niveles más bajos de la escucha sin darte cuenta hasta que la otra persona te da un codazo para llamar tu atención. Probablemente sienta que pasas de ella o que no puede contarte las cosas.

Teniendo en cuenta las consecuencias indeseables, ¿por qué hay tanta gente que sigue siendo propensa a tener un nivel de escucha inadecuado? ¿Por qué la mayoría de nosotros nacemos con oídos que pueden oír muy bien, pero pocos podemos escuchar realmente tan bien como deberíamos?

Barreras habituales para la escucha activa

Puede haber muchas razones que expliquen por qué nos cuesta concentrarnos y escuchar cuando otros nos hablan:

  • Barreras ambientales: ruido de fondo, distancia entre el orador y el oyente, mala disposición de los asientos, interrupción por una situación inesperada
  • Barreras relacionadas con el orador: hablar demasiado rápido, objetar lo que dice el orador, la complejidad del contenido, acentos incomprensibles
  • Barreras intrínsecas: impaciencia, pensamientos errantes, desinterés por lo que dice el orador, audición selectiva

Además, estamos obligados a tener ciertas tendencias de filtrado que afectarán a nuestra comprensión de lo que la otra persona intenta decirnos.

  • Filtro de creencias: tener ideas preconcebidas y hacer suposiciones sobre lo que dice la otra persona basadas en estas.
  • Filtro de experiencia: utilizar el filtro de experiencia propio para proyectar en la situación de la otra persona y desestimar los problemas (que, al final, son sólo suyos y sólo esa persona sabe cómo los vive) a los que se enfrenta.
  • Filtro de estado de ánimo: sentirse aludido o afectado negativamente por lo que dice la otra persona y responder a la defensiva para justificarse.

Cómo mejorar tus habilidades de escucha

Entonces, ¿qué pasos podemos dar para mejorar nuestras habilidades de escucha activa?

Presta atención

Presta toda tu atención a la persona que habla y deja lo que estés haciendo.

Sé intencionado en cuanto a participar en la conversación y muestra el respeto que la otra persona merece. Si necesitas un momento para estar preparado, pide un minuto para terminar lo que estés haciendo antes de cambiar tu atención a la otra persona. 

Esto envía una señal positiva a la otra persona, mostrando que te interesa lo que tiene que decir.

Haz un esfuerzo consciente para despejar primero tu mente y prescindir de otras preocupaciones que te puedan distraer.

Concéntrate en lo que la otra persona está tratando de decir y capta las señales sutiles del lenguaje corporal y el tono de voz. 

La mayoría de la gente no escucha con la intención de entender, sino con la intención de responder.

Un error habitual que solemos cometer es quedarnos con preguntas en la cabeza mientras esperamos el momento adecuado para saltar a la conversación. En cambio, puede ser mejor digerir y empatizar con lo que se dice antes de cocinar una respuesta.

No juzgues

Juzgamos lo que dicen los demás todo el tiempo. Puede ser por su forma de hablar, por sus diferencias de opinión, o simplemente porque no las conocemos lo suficiente, sobre todo cuando acabamos de conocerlos. 

Lo mejor es evitar esta tendencia natural y ser más receptivo y abierto a lo que la otra persona tiene que decir, en lugar de imponer tu propia interpretación sobre lo que se dice.

Ten paciencia

Nunca interrumpas a alguien ni termines las frases de otra persona. Puede parecer maleducado o condescendiente, e interrumpe el hilo de pensamiento de la otra persona. 

Sé paciente y quédate en silencio para dar tiempo a la otra persona a ordenar sus pensamientos y terminar lo que pretendía decir. Aprende a ceder el control y a dar al interlocutor todo el tiempo que sea necesario como señal de respeto.

Busca señales de que la otra persona ha terminado de hablar antes de responder. Algunos ejemplos típicos son su lenguaje corporal o terminar con una pregunta. Date tiempo para pensar la respuesta si es necesario, demostrará que has pensado bien en el contexto.

Cuida tu lenguaje corporal

Puedes mostrar estar presente en la conversación dando a la otra persona una respuesta positiva con tu lenguaje corporal:

  • Contacto visual: mira a la otra persona con una mirada cómoda y evita parecer aburrido o mirar fijamente.
  • Postura: mira a la otra persona, si estás sentado inclínate ligeramente hacia ella delante para mostrar interés. Evita encorvarte o apoyar la cabeza en una mano, ya que se acostumbra a asociar con el aburrimiento o desinterés.
  • Sonríe: (solo si hablas de temas interesantes o alegres) para mostrar interés y afirmar lo que la persona tiene que decir, y evitar parecer aburrido.
  • Asiente con la cabeza: para mostrar aprobación o reconocimiento, y utiliza palabras de ánimo como «sí» o «vale» para mostrar que estás siguiendo la conversación

Replantéatelo

Acostúmbrate a replantear o reformular lo que la otra persona ha dicho para confirmar tu comprensión y darle la sensación de que se le escucha. Puede darse el caso de que no hayan querido decir realmente lo que han dicho y esto les da la oportunidad de aclarar las cosas o de explicar con más detalle lo que querían decir. 

Puedes utilizar este método para volver a centrar la conversación en un punto concreto que te interese discutir más.

Pregunta

Las preguntas que hagas determinarán el tipo de respuesta que recibas. Por ello, es importante hacer las preguntas adecuadas y utilizar diferentes tipos de preguntas en función de lo que quieras saber.

Ten cuidado con las preguntas cerradas (respuestas de sí y no), ya que dejan poco espacio para las respuestas reales. Sin embargo, son útiles para fomentar la acción (por ejemplo, «¿Estás preparado para…?»).

En cambio, hacer preguntas abiertas suele invitar a una respuesta más reflexiva y permite a la otra persona expresarse con mayor libertad. Algunos ejemplos son:

  • ¿Cómo fue?
  • ¿Cómo te sentiste?
  • Cuéntame más sobre…
  • ¿Qué quieres decir con …?

Hacer preguntas efectivas conducirá a mejores diálogos y te dará la oportunidad de seguir obteniendo información para un mejor contexto.

Además, hay dos tipos de preguntas abiertas: ascendentes y descendentes. 

  • Las preguntas ascendentes se refieren a los valores y las aspiraciones (por ejemplo, «¿Qué buscas en tu trabajo?» o «¿Qué te motiva a hacer esto?»). 
  • Las preguntas descendentes se refieren a lo que se ha hecho y a los hechos concretos (por ejemplo, «¿Cómo fueron las ventas del año pasado?» o «¿Cómo fueron tus vacaciones?»).

Conclusión

La escucha activa es la clave de la comunicación eficaz. Si perfeccionas tus habilidades de escucha activa, no sólo obtendrás una experiencia más gratificante, sino que también construirás mejores relaciones y confianza con los demás, que te verán de forma más positiva.

Empieza por practicar conscientemente estas técnicas con todas las personas que conozcas: tus colegas, amigos, familiares y seres queridos.

Cada conversación es una oportunidad para que seas un mejor oyente. ¿Qué piensas?

 

Sobre este podcaster ninja

podcaster En internet soy Pau Ninja y aunque tengo muchos blogs de mil temáticas que me parecen interesantes… Sólo tengo un podcast. Este. En la senda hacia el conocimiento cambié la katana por un micrófono para combatir la sed de curiosidad.

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