No creía en la hipnosis hasta que…

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Autor: Pau Ninja
Último episodio en noviembre, 2020

Carlos es miembro de la Sociedad Ninja y ha preferido seguir anónimo.

¿Funciona la hipnosis? ¿Y cómo lo hace exactamente?

Si estás empezando con la hipnoterapia, es probable que estas dos preguntas sean las que más te plantees. Y es que da la sensación de que la hipnosis se recomienda para prácticamente todo, desde dejar de fumar hasta perder peso.

Así que aquí tienes una respuesta corta: los estudios sugieren que la hipnosis es una potente herramienta de mejora personal. Y a continuación tienes una explicación bastante sencilla sobre esta cuestión.

La hipnoterapia funciona proporcionando a las personas la capacidad de cambiar y mejorar sus creencias subconscientes. Mediante la hipnosis, podemos replantear y renovar nuestras viejas creencias (por ejemplo, que dejar de fumar será difícil y doloroso) para sustituirlas por supuestos nuevos y más útiles.

¿Cómo funciona la hipnosis para replantear nuestras creencias?

La siguiente es una manera rápida de entender qué es la hipnosis: se trata de un estado de elevada relajación mental en el que evitamos a la mente crítica. En otras palabras, la mente está relajada y lista para aprender. De esta forma, la mente se vuelve mucho más susceptible a la sugestión.

En una hipnosis profunda, es posible hacer caso omiso de los pensamientos automáticos y renovar el pensamiento con nuevas sugestiones. La hipnosis funciona permitiendo que alteremos nuestros subconsciente mediante procesos que nos ayudan a conseguir objetivos concretos.

Por ejemplo, supón que quieres usar la hipnosis para perder peso. Tu mente subconsciente posee muchas creencias sobre la pérdida de peso, como que no quieres renunciar a tus platos favoritos o que no tienes tiempo para hacer ejercicio.

En última instancia, estos pensamientos inconscientes (formados por los recuerdos, las experiencias y las expectativas) motivan nuestras acciones conscientes, y ni siquiera nos damos cuenta de que esto ocurre.

En pocas palabras, nuestro subconsciente nos predispone al fracaso. Y eso es cierto para muchos de nuestros hábitos perjudiciales (como los pensamientos negativos, fumar o comer en exceso): están muy arraigados en nuestro inconsciente.

Ahora bien, ¿cómo funciona la hipnosis a este respecto? Pues mediante la hipnoterapia es posible alterar y mejorar las suposiciones negativas.

Y eso podría explicar por qué las investigaciones sugieren que la hipnosis es beneficiosa para problemas como el dolor crónico, la adicción a las drogas y la pérdida de peso. Entrenando nuestras mentes para pensar de forma distinta sobre los desafíos y objetivos, podemos eliminar los pensamientos negativos con los que a menudo nos saboteamos a nosotros mismos.

En resumen, la hipnosis te proporciona la capacidad de cambiar tus pensamientos inconscientes. Y en pocas palabras, así es como funciona la hipnosis.

Sin embargo, a continuación voy a indagar un poco más para explicarte por qué la gente cree que la mente es tan sugestionable bajo hipnosis, además de por qué nuestras suposiciones subconscientes son tan poderosas.

Teorías sobre cómo funciona la hipnosis

La hipnosis ha fascinado al ser humano durante siglos. De hecho, allá por la década de 1770, un médico austriaco llamado Frances Mesmer experimentó por primera vez con poner a sus pacientes en un estado similar al trance. Mesmer ponía música etérea, atenuaba las luces y usaba técnicas de relajación.

Sin embargo, este médico tenía algunas ideas excéntricas sobre lo que ocurría durante el trance. En concreto, pensaba que estaba infundiendo a sus pacientes fluidos magnéticos invisibles. Incluso aunque Mesmer estuviera equivocado en sus suposiciones, despertó la curiosidad colectiva sobre cómo funciona la hipnosis.

Hoy en día existen dos grandes escuelas de pensamiento sobre lo que pasa en la mente durante un estado de hipnosis.

Teoría del estado

La teoría del estado propone que los sujetos sometidos a hipnosis entran en un estado alterado de consciencia. En este estado, los sujetos pueden disociar el control de su comportamiento con respecto a la consciencia. De esta manera, los sujetos pueden evitar los pensamientos conscientes críticos y centrarse en lo que hacen sin preguntarse por qué.

Por ejemplo, en un antiguo experimento sobre hipnosis, Ernst Hilgard hizo que varios sujetos mantuvieran sus manos dentro de un caldero con agua fría. En comparación son quienes no estaban hipnotizados, los que sí lo estaban fueron capaces de mantener sus manos en el agua durante mucho más tiempo. Pero al final, cuando el dolor era demasiado intenso, salieron del estado de trance y sacaron sus manos del agua.

Lo que demostró el experimento de Hilgard es que los pacientes sometidos a hipnosis son capaces de ignorar el pensamiento crítico (“el agua está fría”). Y eso es lo que propone la teoría del estado: que se alcanza un estado de relajación profunda en el que se alteran los procesos normales del cerebro.

Teoría del no-estado

Por otro lado, la teoría del no-estado sobre cómo funciona la hipnosis sugiere que los sujetos hipnotizados están asumiendo el papel de una persona sometida a hipnosis. Todos tenemos ciertas conclusiones y suposiciones sobre cómo debemos actuar en este papel, y eso influye en nuestro comportamiento durante y después de una sesión de hipnoterapia. Por lo tanto, las respuestas positivas a la hipnosis se forman debido a que es la manera en que los sujetos esperan y asumen que deberían actuar.

¿Qué teoría es la correcta?

Existen estudios recientes que sugieren que la teoría del estado puede ser la correcta. Gracias a la tecnología moderna de imagen cerebral, las investigaciones realizadas han demostrado que el comportamiento del cerebro cambia cuando actúa sometido a sugestiones hipnóticas. Y los estudios al respecto son muy convincentes.

Por ejemplo, en el año 2005 el doctor Amir Raz, profesor en la Universidad de Columbia (Estados Unidos), les pidió a varios pacientes que completaran una tarea sencilla. En concreto, había cuatro palabras escritas en letras mayúsculas: VERDE, AZUL, ROJO y AMARILLO. Sin embargo, el color de la tinta usada no se correspondía con la palabra escrita. Por ejemplo, AZUL estaba escrito con tinta roja.

Cuando se nos pregunta de qué color es la palabra AZUL, nuestros cerebros quieren decir “azul”, aunque la respuesta correcta sea “rojo”. Esto es lo que se conoce como Efecto Stroop, es decir, se cruzan ideas contradictorias y tardamos más en responder.

Entonces, Raz hipnotizó a los sujetos y les dijo que verían palabras inventadas en una pantalla. Luego les pidió que identificaran el color de la tinta. Pues bien, los sujetos hipnotizados no sólo completaron la tarea sin retardos, sino que usando tecnologías de imagen cerebral se pudo determinar que la zona del cerebro que decodifica las palabras escritas estaba inactiva.

En otros estudios, los pacientes han visto imágenes en color como si fueran en blanco y negro, ya que la zona del cerebro que detecta el color estaba inactiva. Estos y otros estudios sobre cómo funciona la hipnosis sugieren que, de hecho, la hipnoterapia altera nuestro estado de consciencia.

Patrones habituales frente a realidad: qué creen nuestras mentes

Lo que demuestra el estudio de Raz es que los patrones habituales influyen en nuestra percepción. Los sujetos de su experimento esperaban leer palabras inventadas y, por lo tanto, no se activó la zona del cerebro que normalmente habría reconocido la palabra AZUL. Esta idea es el principal motivo que explica cómo funciona la hipnosis de manera tan efectiva.

Nuestras mentes tienen muy arraigada la capacidad de detectar patrones habituales. Y estos patrones se desarrollan a lo largo de toda la vida. Recuerdos, suposiciones, experiencias negativas y positivas… Todo esto contribuye a formar y reforzar estos patrones y creencias.

En otras palabras: lo que oímos, sentimos, vemos y asumimos que es cierto no siempre es correcto. En vez de eso, nuestros pensamientos conscientes (lo que pensamos que es cierto) toman forma mediante el desarrollo continuo de redes cerebrales que interpretan los datos sensoriales.

Esto se denomina procesamiento de arriba hacia abajo. Mediante el mismo, la información que fluye desde los niveles superiores sobrescribe e informa a los procesos de nivel inferior.

Por ejemplo, supongamos que ves un coche rojo. Visualmente, tus ojos capturan datos sensoriales sobre el coche. Estos datos se envían a los niveles superiores de procesamiento del cerebro, donde se descifran tanto la forma como el color. Luego, esta información pasa a niveles funcionales superiores, donde el color y la forma nos ayudan a discernir el fabricante y el modelo del coche.

Los datos fluyen hacia arriba, pero al mismo tiempo también fluyen hacia abajo en una cantidad diez veces superior. Esta respuesta de arriba hacia abajo (que viene determinada por nuestros pensamientos inconscientes) es la que le dice al cerebro cómo interpretar los datos sensoriales. Y esto explica cómo funciona la hipnosis y por qué lo hace.

Al sobrescribir los procesos de arriba hacia abajo con sugestiones nuevas y más útiles, los sujetos son capaces de percibir el mundo a través de una nueva mirada.

Fíjate en el Efecto Stroop. Es difícil decir “rojo” cuando miras al palabra AZUL, porque nuestros cerebros leen automáticamente la palabra “azul” antes de decodificar el color de la tinta. Pero cuando percibimos que las palabras están inventadas, somos capaces de evitar el pensamiento crítico y responder a la pregunta sin ningún retardo.

Ésa es la clave para superar los malos hábitos y mejorar a nivel personal. Es necesario ir a la raíz del problema: las suposiciones negativas que perpetúan el hábito perjudicial. A continuación, hay que sobrescribir dichas suposiciones con información mejor y más útil. De esta manera, puedes superar los procesos de arriba hacia abajo aprendidos por el cerebro (por ejemplo, tener antojo de azúcar cuando sientes estrés) y sustituir estos pensamientos por una respuesta más útil.

Replanteando nuestras creencias precondicionadas mediante la hipnosis

A continuación te voy a poner un gran ejemplo del poder de nuestras creencias precondicionadas que te ayudará a entender cómo funciona la hipnosis.

A un grupo de personas se les pidió que participaran en una cata de vinos. Se les dieron dos opciones: una copa de vino “caro” y otra copa de un vino con un precio moderado. Pero en realidad, las dos copas contenían el mismo vino. Sin embargo, los participantes esperaban que el vino caro supiera mejor, por lo que le dieron una puntuación muy superior. La sugestión era sutil (uno de los vinos era más caro). Sin embargo, este experimento demuestra claramente que es muy fácil crear percepciones mediante una sugestión. Por desgracia, la mente crítica no es tan receptiva a la sugestión. Si oyes una, la analizas y la criticas.

Ahora bien, la hipnosis capacita a nuestra mente para aceptar mejor las sugestiones. En el estado profundamente relajado de hipnosis, nuestras mentes son más susceptibles a la sugestión.

De esta manera, es posible replantear los patrones de pensamiento mediante dos principios:

  • Disociación: mientras se está en un estado de hipnosis, la teoría es que la mente se divide en dos estados. Por un lado está la mente hipnotizada y por otro el observador oculto. En otras palabras, es posible tapar el entorno y sobrescribir el pensamiento de arriba hacia abajo (es decir, el observador oculto). Esto nos permite aceptar la sugestión sin cuestionarnos si coincide con nuestros pensamientos existentes. Pues bien, según estudios recientes realizados con técnicas de imagen cerebral, la hipnosis puede crear conexiones cerebrales que hacen que esto sea posible.
  • Sugestión: durante la hipnosis, se dirige a la persona hipnotizada para que se concentre en una única idea, o sugestión. Y como has alcanzado el estado hipnotizado, puedes evitar los pensamientos críticos relativos a las sugestiones. Ésa es precisamente una de las teorías sobre cómo funciona la hipnosis: alcanzamos un estado en el que la mente puede aceptar las sugestiones sin cuestionarlas. Fíjate en el experimento del doctor Raz: los sujetos hipnotizados leían palabras fácilmente reconocibles (AZUL, VERDE, etc.) como si no tuvieran sentido. Y eso ocurría porque la mente era capaz de actuar libremente según la sugestión sin cuestionarse el motivo.

En última instancia, la mayoría de las veces los datos sensoriales coinciden con el procesamiento de arriba hacia abajo. Vemos un coche rojo y nuestros recuerdos nos dicen cómo interpretar y descifrar lo que es un coche. Pero la hipnosis funciona creando una discrepancia entre el pensamiento de abajo hacia arriba y de arriba hacia abajo.

Mediante la hipnosis, se utiliza la sugestión para entrenar a la mente para que responda de manera distinta, para crear una nueva realidad en la que se produzcan respuestas más sanas y útiles a partir de los datos sensoriales. De esta manera, cuando experimentas estrés, tus pensamientos de arriba hacia abajo pueden hacer que quieras fumar un cigarrillo, o comer cosas dulces, o mantenerte despierto por la noche. Sin embargo, la hipnosis nos permite actualizar y replantear estas respuestas de arriba hacia abajo.

Lo que dicen las investigaciones sobre la hipnosis

En los últimos años, la popularidad de la hipnoterapia ha resurgido en el ámbito médico. De hecho, hoy en día la hipnosis es un servicio médico complementario en muchos hospitales de prestigio. Por ejemplo, la Clínica Mayo ofrece la hipnosis como terapia para controlar el dolor, la adicción y la ansiedad.

Hasta la fecha, las investigaciones realizadas pintan una imagen muy convincente sobre la utilidad de la hipnosis para una gran variedad de problemas: desde la adicción a la ansiedad, pasando por la obesidad. Aquí tienes un resumen al respecto:

  • Insomnio y trastornos del sueño. Un estudio de 2010 descubrió que la hipnosis era efectiva para inducir y aumentar el sueño REM de ondas lentas. En el estudio, los sujetos que cucharon una grabación de hipnosis para el sueño antes de echar una siesta alcanzaron un ochenta por ciento más de sueño de ondas lentas.
  • Pérdida de peso. Un estudio de 1986 examinó cómo funcionaba la hipnosis en grupo para perder peso. Pues bien, el grupo sometido a hipnosis perdió 8 kilos, mientras que el otro grupo sólo perdió un cuarto de kilo.
  • Dejar de fumar. Un estudio de 2008 descubrió que los fumadores sometidos a hipnosis eran más propensos a dejar de fumar sin recaer, en comparación con quienes recibían asesoramiento y terapia de sustitución con nicotina. Otro estudio de 2014 descubrió que el 80% de los participantes sometidos a hipnosis y terapia de aversión dejaron de fumar después de 6 meses.
  • Adicción a las drogas. Un estudio realizado con pacientes a los que se les suministraba metadona descubrió que quienes recibían hipnosis eran mucho más propensos a dejar las drogas. De los que se sometieron a hipnosis, el 94 por ciento no consumía narcóticos después de seis meses.
  • Ansiedad y depresión. Un análisis de 2010 incluyó seis estudios que sugerían que la hipnosis ayudaba contra la ansiedad. Por otro lado, un meta-análisis de 2009 también descubrió que la hipnosis tenía una efectividad significativa para tratar la depresión.

Conclusión: cómo te ayuda la hipnosis a replantear tu subconsciente

Hasta ahora te he proporcionado un montón de información sobre cómo funciona la hipnosis. Sin embargo, en realidad la idea es sencilla.

La realidad está formada por nuestras creencias precondicionadas. Esperamos que una copa de vino sepa mejor sólo porque es más caro, y percibimos una diferencia en el sabor. Nuestras mentes interpretan palabras como un galimatías y somos capaces de descifrar el color de la tinta sin ningún retardo.

La hipnosis proporciona una manera de sobrescribir nuestras creencias, suposiciones y recuerdos existentes. Esto se consigue mediante una inducción hipnótica, que permite alcanzar un estado hipnotizado. Según la teoría del estado, cuando alcanzamos la hipnosis somos capaces de disociar el control de nuestro comportamiento y los pensamientos críticos.

Es decir, podemos oír sugestiones y seguirlas sin cuestionar por qué las seguimos. En última instancia, es el poder de la sugestión lo que nos permite replantear nuestras percepciones.

En otras palabras, nuestros cerebros tienen una red compleja para interpretar el mundo que nos rodea. Con el paso del tiempo, los pensamientos negativos y contraproducentes se hacen un hueco en esa red. De esta forma, cuando experimentamos estrés sentimos una abrumadora necesidad de comer cosas dulces, de fumar, o de recurrir a las drogas o al alcohol. Estas necesidades inconscientes no están controladas. Ocurren de forma automática.

Sin embargo, la hipnosis nos permite superar y disminuir estos pensamientos descontrolados. Y ahí es donde reside su poder: la hipnosis nos capacita para creer las sugestiones que más nos conviene que sean ciertas. Y esto, a su vez, nos permite alterar nuestro comportamiento.

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Sobre este podcaster ninja

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