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Carrera de la rata: salir a disfrutar los desvíos

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Autor: Pau Ninja
Último episodio en octubre, 2021

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#225. El concepto de «atrapado» se utiliza para referirse a alguien que está en la carrera de la rata. Una rueda, o más bien cinta de correr, que gira sin parar y de los que muchos no pueden salir.

¿Os acordáis de cuándo empezaste a ir al colegio?

De parvulario a primero de primaria, después a segundo, a tercero, terminabas la secundaria y tenías que decidir qué carrera elegir o qué hacer.

Un poco como ir subiendo de nivel en un videojuego pero en el sistema educativo español.

El contraste de primaria a secundaria ya era un cambio importante porque empezaba la presión.

Debías ser lo bastante bueno como para llegar a la universidad, y seguías avanzando paso a paso hasta que estabas listo para salir al mundo real.

Entonces llegas a este llamado «mundo real», que supone una lucha continua por tener éxito en tu profesión o en tu negocio. Y de nuevo, parece que tienes una escalera delante de ti. Pero de pronto, cuando tienes 30, 40 o 45 años y sientes que estás a medio camino de tu vida, un día te despiertas y dices: he llegado.

Lo tengo todo.

El trabajo que me habían dicho que tenía que tener, puedo pagar las facturas, la casa, el coche, lo que sea que siempre habíamos tenido en la cabeza.

El problema es que nos sentimos un poco engañados porque siempre como decía Alan Watts, estamos viviendo para llegar a un sitio que no estamos.

Un sitio al que no estamos… ¿Qué significa esto?

La carrera de la rata

Es básicamente lo que conocemos como la carrera de la rata: pensar que vamos a llegar a un sitio cuando en verdad estamos en una rueda que no deja de girar.

Una rueda que a la vez está incorporada a una especie de rueda de la fortuna donde algunas veces ganamos y otras perdemos.

Sencillamente, nos engañamos a nosotros mismos pensando que la vida es como un peregrinaje, un viaje con un propósito importante al final, y el objetivo es llegar a este final, ya sea el éxito en la tierra o el cielo después de morir.

Me encanta como todo este círculo vicioso es atacado por la filosofía de Alan Watts.

Este filósofo contemporáneo comentaba que la vida por si misma no puede ser una rueda, una carrera de la rata y que por ende si estamos en ella… eso no es la vida.

Que la vida es algo musical donde se canta o baila mientras la música sigue sonando… pero no dejamos que ocurra.

Siempre he dicho que me gusta el dinero porque de verdad lo creo. Por otro lado tampoco creo que haya nada malo en querer ser rico, millonario o multimillonario.

Pero claro, si todos lo fuéramos, a parte de imposible a nivel económico también tendríamos el mundo más aburrido al que se puede vivir. Si sólo hubiera gente rica.

¿Qué es la riqueza? no es el dinero. Por esto dinero y riqueza no son la misma palabra.

Son las tierras, la ropa, las casas, la inteligencia, la energía, la capacidad para hacer cosas, el hierro, los bosques, los jardines, etc. Ésa es la verdadera riqueza.

El problema es que el 99% de personas que conozco se mueven en una rueda de la rata que en vez de una rueda es una cinta de correr. Una cinta de correr que tampoco va a ningún sitio y está hecha de billetes.

Una cinta de correr que como la rueda, tampoco va a ningún sitio. Es otra carrera de la rata. Nunca se terminará por mucho que corramos.

Salir de la carrera de la rata

¿La forma de salir?

No es mediante la austeridad o la búsqueda de placer. Esto lo sabemos porque son techos en los que nunca se puede llegar.

La mayoría pensamos, ¿cómo podemos salir de ahí?, pero Allan Watts comentaba que en vez de esto nos tendríamos que preguntar «¿por qué queremos saber qué debemos hacer en primera instancia?

Por ejemplo, es posible que queramos tener tranquilidad porque nuestra mente está intranquila. Es decir, nuestra búsqueda de la tranquilidad es equivalente a tener la mente intranquila. Pero si no tuviéramos la mente intranquila, no buscaríamos la tranquilidad. Entonces, ¿por qué queremos tener la mente tranquila? Porque la tenemos intranquila.

Es lo mismo con querer trabajar para poder ganar dinero para gastarlo en su totalidad por un placer consumista totalmente pasajero.

Pasamos la mayor parte del tiempo trabajando y al llegar a casa nos decimos «voy a comprar o gastar X porque me lo merezco«. Claro que te lo mereces si te has pasado 8 horas trabajando hoy. Pero es que si no hubieras trabajado estas horas iniciales en algo que no te gusta no tendrías que comprar lo que sea que te haga desconectar de todas esas horas trabajando para otros.

No sé si algunos de vosotros habéis tenido una época en que la vida os ha ido súper bien económicamente.

Es verdad que al principio hay un éxtasis inicial, pero después te das cuenta de que siempre puedes tener más dinero, siempre puedes gastar más.

La mayoría de personas que conozco que terminan haciendo mucho dinero, se aburren y tienen falta de propósito. Y creedme, conozco unos cuantos.

Como siempre digo, el dinero es un multiplicador de lo que somos, y si estamos inmersos en la carrera de la rata, somos una rata. Una rata con mucho dinero no deja de ser una súper rata.

Si sales de un problema te metes en otro. Esto nos lleva a lo que Alan Watts llama «el Gran Desvío».

No podemos trabajar por un futuro concreto por el mismo motivo por el que no podemos trabajar para ser feliz.

La felicidad es un resultado colateral. Y podemos acumularla cuando nos veamos inmersos en algo diferente, en otra búsqueda. Nunca lograremos un futuro increíble trabajando, al menos no directamente. Si nos empeñamos en trabajar para conseguirlo, nunca lo lograremos.

Como digo, es como trabar en ser feliz cuando en verdad la felicidad es un subproducto de nuestro estilo de vida.

La única forma de lograr un futuro del que estemos orgullosos es desviándonos del curso normal de los acontecimientos. Algo que por naturaleza es lo contrario a la carrera de la rata.

Y como ese propósito de año nuevo, es importante empezar a dar el paso para salir de esta rueda que no deja de girar.

Desviarse hoy mismo.

De lo contrario empezamos a olvidarnos de las cosas que consideramos importantes. Con luchas y proyectos ridículos que acaban destruyéndonos a nosotros y al planeta en nombre del progreso. Nos acabamos rindiendo porque nos damos cuenta de que en realidad hay otras cosas que están sucediendo en este momento.

Tiene sentido entonces que en lugar de prepararnos para tener una vida grandiosa como resultados de unos preparativos que ni siquiera hemos hecho nosotros, que tomemos el desvío.

La mayoría confunden este desvío con apretar el acelerador. Apretar el gas hasta el fondo para hacer que la rueda vaya más rápido y esto lo confunden con desvío, pero no deja de ser la misma carrera de la rata, pero más rápido.

Aprietan el acelerador hasta que ya no pueden más y se les termina la gasolina. O terminan estampándose.

Lo peor de esta rueda, esta carrera de la rata es que pensamos que es nuestra naturaleza como sociedad. Como una lucha para sobrevivir a la cultura, a la sociedad. Con esto educamos a nuestros hijos. Nos imitan para intentar conseguir lo mismo pensando que es lo que tienen que hacer.

Y entonces… tenemos una raza humana que se está yendo al garete. Con incrementos en suicidios, enfermedades degenerativa, y demás.

Allan Watts hasta incluye en esta lista la bomba atómica, como recurso para suicidarnos como raza, porque creemos que nuestra existencia es algo que debe ocurrir y, hasta cierto punto, es una noción que odiamos.

Como si subconscientemente estuviéramos contaminando el planeta, matándonos los unos a los otros y creando drama social porque sabemos que la estamos cagando y es una manera no de suicidar al individuo pero de suicidar a la sociedad y cultura que ha creado esta rueda.

Video de la carrera de la rata

Sobre este podcaster ninja

podcaster En internet soy Pau Ninja y aunque tengo muchos blogs de mil temáticas que me parecen interesantes… Sólo tengo un podcast. Este. En la senda hacia el conocimiento cambié la katana por un micrófono para combatir la sed de curiosidad.

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